No hay un asiento de avión que sirva para todos
Para algunos pacientes, la idea de viajar en avión puede resultar abrumadora. Viajar sin experiencia ya puede ser complicado, pero imagínese además tener que preocuparse por sus necesidades médicas especiales durante el vuelo. Por lo general, la mayoría de las afecciones médicas se pueden manejar sin demasiados problemas en un asiento de clase económica, pero, como le dirá cualquier coordinador de viajes para ensayos clínicos, no todo el mundo puede atender sus necesidades médicas mientras se aprieta en un asiento pequeño.
Una variedad de soluciones para ayudar a que los pacientes que viajan se sientan más cómodos
A veces no caben debido a su tamaño y otras veces es porque tienen una pierna rígida que no se dobla bien; sea cual sea el motivo, existen diversas soluciones para ayudar a que los viajeros se sientan más cómodos. Comprar un asiento en clase económica premium o incluso un boleto en primera clase suele ser de gran ayuda para quienes necesitan más espacio para las piernas. Un segundo asiento con un reposabrazos totalmente móvil proporciona un gran alivio a los pasajeros que encuentran un solo asiento demasiado pequeño. Naturalmente, estas adaptaciones tienen un costo adicional, pero a veces son necesarias para que el paciente pueda acudir a sus citas.
En muy raras ocasiones, hay pacientes cuyo estado de salud no permite que viajen en primera clase. En estas excepcionales circunstancias, Colpitts puede recurrir a los servicios de transporte médico aéreo para garantizar que estos pacientes viajen con comodidad. Es posible que estas aeronaves más pequeñas tengan que hacer una escala en el camino hacia su destino final, pero contar con un equipo especializado a bordo de un avión privado especialmente diseñado marca una gran diferencia para quienes realmente necesitan este servicio.
Hacer que el proceso de participar en ensayos clínicos sea menos estresante
Cuando reservamos un viaje para un paciente, siempre queremos saber qué podemos hacer para que su viaje sea menos estresante. Cuanto mejor comprendamos las necesidades médicas del paciente, mejor podremos ayudarle a que su viaje sea lo más fluido posible.
